
Control escolar · Calificaciones y boletas · Colegiaturas · Cafetería con saldo prepago · Portal de familias.
Un Excel para la lista, otro para calificaciones, un grupo de WhatsApp por salón, una libreta para las colegiaturas y efectivo suelto en la cafetería.
Se pierde, se lo gastan en lo que no deben o alguien se lo quita. Y el papá no sabe en qué se fue.
Quién debe, cuánto y desde cuándo vive en una hoja que sólo entiende quien la hizo.
Cada maestro entrega su lista, alguien la concentra y la captura otra vez para imprimir.
Cada ciclo se vuelven a armar grupos, listas y cargos, copiando del año pasado.


No es un sistema de productos al que le pegamos alumnos. Es al revés: la persona primero, y sobre ella cuelga todo lo demás.
Datos, tutores, grupo, calificaciones, adeudos, saldo y documentos en el mismo lugar.
Una tarjeta de proximidad que identifica al alumno sin que él tenga que hacer nada.
Sin llamar a la escuela para preguntar cuánto debe o cómo va su hijo.
Los grupos pertenecen a un ciclo escolar, así que el historial se arma solo.
La reinscripción de un ciclo completo deja de ser una semana de captura.

Cada maestro entra a su grupo y a su materia. La boleta se arma con lo que ya está capturado.
Ve sólo sus grupos y materias: captura calificaciones y publica tareas desde su propio dispositivo.
Estructura por ciclo, con los periodos de evaluación que ya usa la escuela.
Se genera con las calificaciones capturadas, lista para revisar e imprimir.
Dirección ve qué maestro ya entregó y quién va tarde, sin andar preguntando.
El tutor consulta la boleta desde el portal, sin que nadie tenga que enviarla.
Las boletas de ciclos anteriores quedan disponibles en su ficha.

Sin torniquetes ni obra: se acerca la credencial y queda registrado, con nombre y hora.
Registro de entrada y salida en la puerta del plantel, sin lista en papel.
Pase de lista con la credencial: la asistencia del grupo se levanta en segundos.
Quién subió al camión y quién regresó. El conteo deja de hacerse de memoria.
Cada lectura con fecha, hora y punto de acceso. Consultable y exportable.
Faltas y retardos por alumno y por grupo, sin capturar nada dos veces.
Funciona con el lector que ya usa la cafetería; nosotros entregamos las credenciales.


Sin efectivo, sin fila para dar cambio, sin discusiones sobre cuánto costaba.
Corte de caja por turno, igual que en cualquier punto de venta serio.
El corazón del sistema es un libro de movimientos, no un campo con un número.
El consumo gasta primero las recargas más antiguas, así lo devolvible queda siempre identificado.
Si la red falla y la caja reintenta, el sistema reconoce el movimiento y no duplica el cargo.
Y si defines un pequeño margen para casos de excepción, está acotado y es visible.
Cuánto dinero de las familias tienes sin consumir, en cualquier momento.
Se reversa el movimiento original, no se “ajusta” un número a mano.
Quién recargó, quién cobró y desde qué caja. Bitácora completa.
Es la diferencia entre “el sistema dice que tiene $120” y poder demostrar de dónde salió cada peso.

Defines los conceptos del ciclo una vez y los cargos se generan solos para cada alumno inscrito.
Inscripción, colegiaturas mensuales y actividades extra, con sus fechas de vencimiento.
Por alumno, aplicados automáticamente a cada cargo que se genera.
Quién debe, cuánto y desde cuándo, filtrable por grupo. Sin armar la lista a mano.
Cobras adeudos en ventanilla con efectivo, terminal o el propio saldo del alumno.
Un papá puede pagar meses por adelantado y los cargos se materializan sin duplicarse.
El recibo impreso trae el QR para que el papá saque su factura él mismo.

Ni la escuela captura datos fiscales ni el papá tiene que ir a pedirla.
Enero deja de ser el mes de las cien facturas pedidas por WhatsApp.


Lo que la escuela vende deja de vivir en un cuaderno aparte.
Cada producto con sus variantes, para no vender una talla que no tienes.
Cada venta descuenta existencias, con bitácora de movimientos y ajustes.
Efectivo, terminal o el saldo del alumno, con el mismo corte de turno.
O se suma a los cargos del alumno para que la familia lo pague con lo demás.
El ticket de tienda se factura igual que una colegiatura.
Qué se vende, cuánto queda y qué hay que resurtir.
Se identifica con su número y un código. Ve a todos sus hijos en la misma pantalla, descarga boletas y facturas, y reporta una credencial extraviada sin llamar a la escuela.

Avisos y eventos. Autoriza la salida escolar.

El saldo de cada hijo y recarga desde el celular.

Lo que debe, cuándo vence y domiciliación.

Entregas y calificaciones, con el archivo que subió.
Las recargas en línea llevan la comisión del procesador de pagos; en ventanilla no se cobra comisión.

Por WhatsApp y correo, desde la escuela y con el nombre de la escuela.
A un grupo, a un nivel o a toda la comunidad, sin armar listas de difusión.
El mensaje sale con el nombre y el logo del colegio, no con el de un tercero.
Qué se mandó, a quién y cuándo, consultable con filtros.
Calendario de la escuela y expediente de documentos por alumno.
Avisos automáticos de colegiatura por vencer, sin que nadie los mande a mano.
Permisos de salida y avisos que requieren respuesta de la familia, con acuse.
Se acaban los veinte grupos de WhatsApp que nadie administra.

Datos de menores y dinero de familias: el acceso es por rol, no por confianza.
Sus grupos y sus materias. Captura calificaciones y nada más.
Cobra con la credencial y cierra su turno. No ve adeudos ni expedientes.
Cobra colegiaturas, emite recibos y factura. Con su propio corte.
Matrícula, grupos, ciclos, documentos y reinscripción.
En escuelas con varios planteles, cada quien ve el suyo.
Todo lo anterior, más reportes y el pasivo de saldos de familias.
La cafetería no ve quién debe colegiatura. El maestro no ve el saldo de nadie.

Sin pedirle un reporte a nadie y sin esperar al cierre de mes.
Cuánto se ha cobrado, cuánto está vencido y quién lo debe.
Por día y por turno, con su corte y sus movimientos de efectivo.
Cuánto dinero de las familias está sin consumir en este momento.
Qué maestros ya capturaron el periodo y quién va retrasado.
Cupo, inscritos y lugares disponibles por salón.
Para tu contador o para tu propio análisis.
Todo lo que viste está incluido. El plan se calcula sobre tus alumnos activos.
| Alumnos activos | Mensualidad | Por alumno, al tope del plan |
|---|---|---|
| Hasta 100 | $999+ IVA | $9.99 |
| 101 a 300 | $1,699+ IVA | $5.66 |
| 301 a 500 | $2,499+ IVA | $5.00 |
| 501 a 1,000 | $3,999+ IVA | $4.00 |
| Más de 1,000 | Plan a la medida | — |
Maestros, personal administrativo y padres de familia no suben tu plan. Se agregan sin costo.
Si la matrícula crece pasas al siguiente escalón; si baja, pagas menos. Siempre con aviso antes del cobro.
tably no retiene nada de lo que cobras. Sólo se traslada el costo del procesador y del timbrado.
Una escuela de 300 alumnos paga menos de $6 al mes por alumno por todo el sistema.

Alumnos, tutores, grupos y conceptos del ciclo, importados de sus listas actuales.
Nosotros provisionamos las tarjetas. La escuela no toca nada técnico.
Control escolar, caja, cafetería y maestros, cada uno en lo suyo.
Trabajamos con la escuela durante todo el arranque del ciclo.
Mesa, QR y multicomensal: cada quien pide y cada quien paga lo suyo, con KDS y caja en la misma operación.
La misma operación en lenguaje de barra: cuenta abierta, rondas y división al cerrar.
Mostrador, inventario, facturación CFDI, envíos y tienda en línea para cualquier negocio.
Control escolar, calificaciones y accesos con credencial NFC, más saldo prepago en la cafetería.
Misma tecnología · Mismo equipo · Misma calidad. Elige el pedazo que resuelve tu operación.